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Los albergues para personas migrantes en Tijuana aseguran estar preparados para atender un posible incremento en la llegada de ciudadanos venezolanos, luego de los terremotos que han dejado miles de víctimas. En el caso del albergue Juventud 2000, actualmente opera con baja ocupación, lo que le permitiría recibir a más personas en caso de ser necesario.
El director del albergue Juventud 2000, José María García, informó que actualmente el refugio alberga a 28 personas, aunque tiene capacidad para recibir a muchas más. Recordó que en otros momentos ha brindado atención a más de 150 migrantes de manera simultánea, por lo que aseguró que existe espacio para responder a un eventual incremento en la demanda.
“Ahora con esta situación probablemente tengamos la llegada de más migrantes de comunidad venezolana, ahora con otra situación muy fuerte con este desastre natural que tuvieron en su país”, expresó.
Entre quienes hoy permanecen en el albergue se encuentra Esmith Polanco, una mujer venezolana de 37 años que espera obtener su residencia en México después de que no pudo solicitar asilo político en Estados Unidos.
Actualmente, su proceso se encuentra en trámite ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), con el apoyo de un abogado. Su mayor deseo es lograr la reunificación familiar para que sus hijos puedan llegar a México, especialmente tras la emergencia que enfrenta Venezuela.
“Ya me vieron dos demandas en la COMAR. El abogado que me está ayudando espera que me den la residencia. La reunificación familiar me dijeron que sí, luego de tener la residencia, claro que sí. Y más con esta situación”, comentó.
Aunque sus cuatro hijos se encuentran a salvo, Esmith aseguró que vive con preocupación la tragedia que golpeó a su país y que, como miles de venezolanos en el extranjero, sigue de cerca las noticias sobre los daños y las víctimas.
“Sé que muchos de los que estamos afuera sentimos el dolor porque no es solo una persona; son más de mil personas muertas y más de 3 mil 500 personas heridas”, lamentó.
También envió un mensaje de esperanza para sus familiares y para quienes permanecen en Venezuela.
“Yo siempre estoy pendiente de mi familia y les digo que oremos porque hay que agarrarse de Dios. A Venezuela le digo que estamos ayudando entre todos. Yo no estoy allá para aportar directamente, pero lo hago con mis oraciones y sé que Venezuela se va a recuperar”, expresó.
